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Razones para buscar atención quiropráctica para los niños

abril 27, 2022

Desde hace más de una década la Quiropráctica en Bilbao no sólo atiende a los adultos, sino también a los niños. En realidad, las dolencias más comunes que afectan a los niños responden a esta forma natural y segura de atención sanitaria. Los estudios demuestran que los pacientes que han buscado este tratamiento en edades tempranas tienden a buscar este cuidado para sus hijos. En este artículo, vamos a cubrir toda la información que necesita saber sobre el cuidado quiropráctico para los niños.

 

¿Qué significa exactamente la quiropráctica?

 

Para la mayoría de nosotros, las palabras griegas siguen siendo un misterio. Sin embargo, dado que son los términos con los que más nos topamos cuando se trata de medicina, es crucial entender lo que significan. Aunque la palabra pueda sonar extraña, quiropráctica significa simplemente la relación entre la columna vertebral y nuestro sistema nervioso. Cuando se trata de la quiropráctica, es una creencia común que la disfunción de la columna vertebral está directamente relacionada con la disfunción del sistema nervioso. Como probablemente sepa, nuestro sistema nervioso es el responsable del control y la coordinación de todo el sistema corporal. Por esta razón, una disfunción de la columna vertebral puede provocar diversos efectos que afectarán a su salud. Los quiroprácticos están especialmente formados para poder evaluar y dar al paciente una solución para contrarrestar la disfunción de la columna vertebral.

 

¿Por qué algunos niños requieren tratamiento quiropráctico?

 

A medida que el niño crece, puede encontrarse con diversas tensiones físicas. En la mayoría de los casos, estos problemas pueden desarrollarse en cualquier etapa del crecimiento del niño. De hecho, el niño está predispuesto a un crecimiento anormal de la columna vertebral ya en la etapa del útero. Si eres madre o aspiras a serlo, habrás oído hablar de las posiciones fetales que provocan problemas en el parto. Esto puede asociarse a varias condiciones, como la presentación de nalgas, la ceja, la transversal, la asíncrona y la posterior.

 

La posición fetal no sólo causará molestias en las futuras madres, sino que también puede conducir al desarrollo de diversos problemas en la columna vertebral del bebé. Cuando el bebé se coloca de forma incorrecta en el vientre de la madre, puede provocar que algunos de los segmentos de la columna vertebral se salgan de su sitio o se atasquen en el vientre. Cuando esto sucede, incluso los métodos de parto natural que se han utilizado desde tiempos inmemoriales pueden provocar la tensión de la columna vertebral del niño, así como del sistema nervioso. Esto también puede llevar a otros problemas, como la inducción, la succión por ventosa, la cesárea y los fórceps. La cesárea, que es una opción cada vez más frecuente en todo el mundo, puede parecer que es la que menos ofrece al parto. Sin embargo, según las investigaciones, se demuestra que este método puede crear traumas adicionales que pueden comprometer el bienestar del bebé.

 

Es importante señalar que la mayoría de los problemas de salud que afectan a los recién nacidos, como el reflujo, los cólicos, las alteraciones del sueño, las dificultades para la lactancia y las infecciones crónicas, se deben a menudo a la irritación del sistema nervioso que se produce debido a los desajustes craneales y de la columna vertebral.

 

Dado que el traumatismo de la columna vertebral puede producirse al nacer o antes del nacimiento, es importante que todos los padres soliciten una revisión de la columna vertebral de su hijo justo después del nacimiento. La mayoría de los hitos del desarrollo, incluyendo cómo sostener la cabeza del bebé, sentarse, gatear y caminar, se ven afectados por la alineación del bebé. Por esta razón, siempre es crucial que su hijo sea revisado por un quiropráctico. Algunas de las otras tensiones físicas que pueden afectar a la columna vertebral en crecimiento de su hijo, así como al sistema nervioso, serán las lesiones deportivas, las caídas, las mochilas escolares pesadas, los golpes en el patio de recreo, así como el hecho de estar sentado durante mucho tiempo durante el día.